"Vivió tiempos difíciles, como todos los hombres', dijo Borges de uno de sus personajes. Es una frase que se aplica a este país con una precisión que quizás no alcance en otros lugares. No recuerdo ninguna época de mi vida en la que no haya tenido la sensación de estar viviendo tiempos azarosos y amenazantes; siempre con la opresiva impresión de que las cosas son precarias, inseguras, vacilantes. No sé si existan otros ámbitos en donde la gente se sienta confiada de que habita con seguridad y que tiene razón para confiar en que sus días trabscurriran indefinidamente serenos y pacíficos. Como dicen que eran esos tiempos bucólicos de leyenda de que hablaron los poetas. Pero si así fueron en realidad, tal vez no sería capaz de soportarlos; quizás extrañaría esta desazón cuotidiana que, de todos modos, modela nuestro comportamiento haciéndonos creer que si no aprovechamos cada día, cada hora, cada fin de semana, después habremos de lamentarlo.
Nuestros compatriotas son reconocidos por su actividad y dinamismo en otras partes. Es posible que esas virtudes sean hijas de esa perenne urgencia que nos impulsa, en busca de un reposo que nunca llega.
martes, 31 de julio de 2007
lunes, 30 de julio de 2007
Transicion y transaccion
La búsqueda de la paz en los píses que pasan o han pasado por traumáticos períodos de guerra y de violaciones sistemáticas de derechos humanos se ve enfrentada siempre a difíciles procesos de recuparación de la normalidad social e institucional. Son los llamados procesos de transición entre el órden alterado y la paz pública. Pero esos procesos enfrentan un dilema cruel; cómo lograr esa paz sin sacrificar la justicia ? Cómo llegar a un acuerdo en el que los culpables acepten dejar las armas y reintegrarse a la vida normal ? Las experiencias vividas parecen enseñar que con la transición, también es necesaria la transacción; una negociación dolorosa y deprimente en la cual hay que buscar sólo una parte de la justicia si se quiere lograr toda la paz. Pero aún esta magra solución es difícilmente alcanzable. Lo cierto es que si se analiza lo ocurrido hasta ahora, sólo se encuentran escenarios en donde siempre pierde del todo la justicia, y en todo caso la paz es precaria, y frustrante. Lo que aparecen son leyes de "punto final", episodios de "olvido" selectivo o pactos de precario silencio tras los que queda un resentido desencanto entre las víctimas y aún entre los victimarios.
Y es que falta lo fundamental: la verdad, el reconocimiento. Sin ellos no es posible la reconciliación, porque no es posible el perdon. Y es solo despues de la verdad que se puede aceptar que es suficiente con un poco de justicia como costo inevitable de la paz.
Y es que falta lo fundamental: la verdad, el reconocimiento. Sin ellos no es posible la reconciliación, porque no es posible el perdon. Y es solo despues de la verdad que se puede aceptar que es suficiente con un poco de justicia como costo inevitable de la paz.
domingo, 29 de julio de 2007
Ateismo
Está de moda el ateismo. Y es una moda más bien extraña porque parecía que el enemigo de la religión era, en estos tiempos, más bien la indiferencia que la rebelión. Las sociedades europeas proclaman su vocación laica y la separación entre la Iglesia y el Estado se admite como uno de los dados de la moderna democracia. Despues de las ardorosas luchas y enfrentamientos de principios del siglo pasado con las estructuras clericales de la Iglesia, se tenía la impresión de que, relegada al estricto marco del fuero interno de las gentes, la religión no tenía porqué preocupar demasiado. El desarrollo tecnológico convirtió, de alguna manera, la cuestión de la divinidad en un rezago más o menos excéntrico de las preocupaciones de los científicos. E incluso, la militancia en las logias y fraternidades que tanto indignaron a las jerarquías, en especia la masonería, han perdido su gracia y su sulfuroso atractivo, al extremo de que ahora, los Venerables y Poderosos Grandes maestros abren las puertas de los templos y los enigmas de sus ritos a la televisión por cable.
Entonces, -porqué esta súbita proliferación de libros contrarios a la aceptación de Dios y de lo religioso en el mundo ? Porque no parece que la mediática y circense algarabía de las sectas norteamericanas preocupe demasiado a esas gentes indiferentes de las sociedades opulentas de Europa, como no sea por su influencia política. El creacionismo o las doctrinas del diseño inteligente tienen más de folclor autóctono del "Bible belt" que verdadera amenaza para la cultura racionalita o postmodernista que se proclama hoy en día.
O. . .será que no ? será que esta súbita y anacrónica batalla contra Dios indica que Dios preocupa e inquieta todavía, porque se lo sabe omnipresente y vigente como siempre lo ha estado en el azaroso discurrir historico de la humanidad ?
Entonces, -porqué esta súbita proliferación de libros contrarios a la aceptación de Dios y de lo religioso en el mundo ? Porque no parece que la mediática y circense algarabía de las sectas norteamericanas preocupe demasiado a esas gentes indiferentes de las sociedades opulentas de Europa, como no sea por su influencia política. El creacionismo o las doctrinas del diseño inteligente tienen más de folclor autóctono del "Bible belt" que verdadera amenaza para la cultura racionalita o postmodernista que se proclama hoy en día.
O. . .será que no ? será que esta súbita y anacrónica batalla contra Dios indica que Dios preocupa e inquieta todavía, porque se lo sabe omnipresente y vigente como siempre lo ha estado en el azaroso discurrir historico de la humanidad ?
jueves, 26 de julio de 2007
El voto infantil
Si acaso teníamos la impresión de que, al menos en su aspecto procedimental la práctica electoral estaba ya perfeccionada, aparecen los suizos con una iniciativa, a primera vista sorprendente; el voto infantil. En efecto, los partidos políticos de ese país, con una sola excepción, han propuesto que el derecho a elegir se conceda desde el nacimiento y no desde la mayoría de edad. La idea, que parece descabellada, tiene sin embargo, su razón de ser: la sobre representación de las personas mayores. Para los suizos, no es democrático que las grandes cuestiones nacionales sean resueltas siempre por personas que no vivirán para experimentar sus efectos. Y, en cambio, quienes serán afectados por ellas, carecen de representación y por tanto, de capacidad decisoria. Es claro que durante los primeros años de vida, los niños y niñas no podrán ejercer el derecho al voto por carecer del grado de discernimiento adecuado; pero si se introduce en los cursos de primaria la capacitación necesaria, se supone que pronto se verán los resultados. Entre otras cosas porque, según creen los promotores del proyecto, los niños suelen ser muy serios en las discusiones que se les plantean. Insistimos en que la idea parece discutible, pero tiene fundamentos interesantes; y por eso, lo más probable es que termine por convertirse más temprano que tarde en un motivo de apasionantes discusiones.
miércoles, 25 de julio de 2007
El fanatismo del convertido
De manera que España se ha convertido en la primera potencia mundial de la parranda. Como si tuviera que reatrapar (todavía) los largos siglos de oscurantismo por los cuales pasó, la península se ha lanzado al hedonismo total; tiene el más alto índice de consumo de cocaína, sus malabares sexuales dejan a los suecos como inexpertos niños de escuela, han resuelto casar a los homosexuales, expulsar a la Iglesia y consideran toda expresión de nacionalismo o afecto patriótico como un horroroso gesto de resonancias cavernícolas. No les bastó el destape de los años setenta y ochenta y quieren ser la vanguardia de la liberación verdadera y absoluta.
Nada novedoso, por supuesto; las sociedades tienden pasar por estas etapas de frenesí, que luego son sucedidas por replegues igual de exagerados y fanáticos de continencia y privación. Eso es, al menos lo que ha sucedido hasta ahora. Lo que pasa es que nunca se sabe cuanto duran lo uno y lo otro.
Nada novedoso, por supuesto; las sociedades tienden pasar por estas etapas de frenesí, que luego son sucedidas por replegues igual de exagerados y fanáticos de continencia y privación. Eso es, al menos lo que ha sucedido hasta ahora. Lo que pasa es que nunca se sabe cuanto duran lo uno y lo otro.
martes, 24 de julio de 2007
Inteligencia y moral
Definitivamente, una de las evidencias más desalentadoras es que un alto nivel de inteligencia es moralmente neutro. Y digo que es desalentador porque uno desearía creer que una gran capacidad intelectual debería conducir idealmente, a un comportamiento irreprochable. Pero sabemos que no es así: Joseph Goebbels, que fuera el ministro de Propaganda del III Reich, y el poeta Goethe eran ambos maestros en el empleo de su idioma, el alemán. Dotados del mismo tipo de inteligencia, Goebbels se ocupó de diseminar el odio, mientras que Goethe creó obras de arte. Un repaso de los personajes de la historia con actuaciones fuera de lo común ayuda a persuadirse de que la inteligencia es básicamente amoral. Con la excepción de algunos de esos personajes, como Gandhi, por ejemplo, pocos de entre ellos tuvieron una vida que se pudiera clasificar como ejemplar. Picasso, T.S. Elliot, Churchill, e incluso Einstein mostraban una extraornaria insensibilidad moral en algunos aspectos de su vida. Por eso es que el mayor desafío de la humanidad no es producir un ejército de genios, sino lograr que los muy inteligentes utilicen sus ventajas de manera más ética.
domingo, 22 de julio de 2007
Hipocresia global
Todo el mundo habla del calentamiento global y de la necesidad de tomar medidas inmediatas. Unos países ricos culpan a otros países ricos por no colaborar en la toma de esas medidas, y los hacen responsables de los graves deterioros y consecuencias que su actitud de resistencia va a terminar produciendo. Pero, -son los denunciantes más inocentes que los denunciados ? probablemente no, porque cuando se trata de asuntos que involucran los intereses de las naciones, especialmente si son prósperas y fuertes, la sinceridad no es la virtud más frecuente. Los paises contaminantes, es decir Estados Unidos, China y Japón, entre otros, no están muy interesados en limitar el potencial contaminante de sus industrias porque saben que ello significaría limitar al mismo tiempo su capacidad de producción, y por ende, reducir su ventaja frente a los demás. Y, desde luego, paises como Francia, Inglaterra y Alemania, y sus similares, no estan preocupados solamente por el destino de la humanidad, sino por la brecha que existe entre sus economías y las primeras. Por eso sus críticas no son menos interesadas e hipócritas que las promesas siempre aplazadas de aquellos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)