miércoles, 5 de septiembre de 2007

Prosperos y Heroicos

La prensa ha publicado en estos dias el caso de una joven holandesa que se enroló en la guerrilla y allá permanece. Ocurre que su diario fué encontrado, y eso la disparó hacia la notoriedad. En su país la noticia ha causado conmoción y según se dice, indignación. En verdad hay que juzgar con menos severidad estos casos de jóvenes europeos nacidos en países en donde existe comodidad y bienestar, que se aventuran sin explicación en nuestras selvas tropicales. Vienen de sociedades prósperas cuyos miembros gozan de todas las seguridades y de una estabilidad que nosotros envidiamos.
Porque el resto de la humanidad, aquejada por la pobreza y la desigualdad, mira a esos países como si ellos representaran la solución a todos los problemas. En ellos estaría la realización del destino final o al menos la antesala de las grandes utopías de igualdad y prosperidad por las que se ha venido luchando.
No obstante, también en esas sociedades se encuentra, en diversos grados la insatisfacción. Alexis de Tocqueville se refería a ellas cuando, hablando del poder tutelar que las preside, destacaba su acción detallada, regular, previsora y suave. "Se parecería al poder paterno si, como éste tuviese por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero, por el contrario, no persigue más que fijarlos irrevocablemente en la infancia; le gusta que los ciudadanos gocen, con tal que no piensen más que en gozar. Trabaja gustosamente por su felicidad, pero quiere ser el único agente y el único árbitro de ella; provee a su seguridad, provee y asegura sus necesidades, facilita sus placeres, conduce sus principales negocios, dirige su industria (. . .) ! Que lástima que no pueda quitarle enteramente la molestia de pensar y el trabajo de vivir !"
Un escritor de moda en Francia, Michel Huellebeck los llamó los "paises siniestros, donde los hombres se suicidan a los 40 años".
Si todos los sueños están realizados, entonces hay que buscar nuevos sueños en otra parte. Por ejemplo en nuestros países. Y entonces vemos esos jóvenes vigorosos y bien alimentados queriendo internarse en la selva, convencidos de que están ayudando a resolver nuestras dolencias sociales, cuando en realidad lo que están haciendo es tratando de resolver su desierto interior. . . .

Alimentos, musica y folclor

La comida típica y la música típica solo le gustan con seguridad a la gente del lugar. Una de las formas más ingenuas de provincianismo es creer que porque nos encanta nuestra manera de preparar la comida local, ella le tiene que agradar con seguridad a cualquier forastero. Algo similar ocurre con la música folclórica; no imaginamos que la gente de otra parte pueda quedar indiferente con los arpegios que se nos antojan irresistibles de nuestros ritmos y canciones regionales. Puede ocurrir, desde luego, que algún recien llegado quede cautivado, pero ello no es siempre seguro. Y a nosotros nos pasa lo mismo, puestos en la situación de críticos de las costumbres alimenticias y musicales ajenas. Para poner un caso límite, yo no he podido entender nunca qué gusto le pueden sacar los escoceces a ese instrumento ruidoso y para mí, sin gracia, que es la gaita. Me parece monótonas ciertas chirimías que son, sin duda, expresión del auténtico folclor de ciertas zonas del país. Y para no hablar de comidas extravagantes o totalmente extrañas como las que seducen a chinos o coreanos, francamente no encuentro ningún atractivo en comerme un cabrito hervido hasta que se le desprenden las carnes. Ciertas sopas que maravillan a los compatriotas de otras regiones me resultan francamente intomables. Algunos pucheros del mejor estilo provincial me indigestan incluso estéticamente.
Pero ciertos anfitriones candorosos no parecen entender que obligar a sus huéspedes a degustar los viandas regionales es una imprudente forma de mala educación. Porque si el visitante se niega, provocarán un desaire que hará lo hará aparecer innecesariamente como grosero y además habrán sometido a esa persona a una presión muy desagradable, que es realmente una forma de violencia totalmente injustificada.
Y algo parecido, aunque quizás menos gtrave ocurre con la música. Obligar a alguien a escuchar indefinidamente melopeas que no tiene porqué apreciar, es también una modalidad de costreñimiento nada elegante y sí muy impropia.
Hay que entender que las diferencias y las distancias geográficas imponen particularidades culturales que constituyen poderosas barreras para la compresión absoluta de los gustos de cada grupo humano. Tenerlo claro es necesario complemento a una buena educación, tolerante y cosmopolita.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Apellidos Americanos

El manejo de los apellidos por los americanos es más complicado de lo que parece. Como no usan el segundo de ellos, aparentemente lo convierten en nombre porque, en todo caso, el que consideran válido es siempre el que está al final. Así, por ejemplo, el Presidente Kennedy era John Fitzgerald Kennedy, pero el apellido de su madre era precisamente Fitzgerald. No obstante, como las mujeres pierden su propio nombre en favor del nombre de su marido, Doña Rose, solo usó su apellido mientras estuvo soltera; Rose Fitzgerald, hija del señor Fitgerald, ahora llamada Rose Kennedy. Confuso no ?
Eso de los apellidos sin embargo, tampoco es tan simple donde se usan el paterno y el materno. En Brasil, por ejemplo, se usa primero el apellido materno y luego el paterno. Y por otra parte, en la política se tiende a emplear el más sonoro. Así, en España , al actual Presidente del Gobierno (en realidad Primer ministro) se lo conoce como Zapatero, cuando en realidad es Rodríguez Zapatero.
Hay una anécdota curiosa con esto de los apellidos: cuando se instalaron por primera vez las Naciones Unidas el 24 de octubre de 1.945 , era necesario nombrar un Presidente de la Asamblea General inicial, para que comenzaran a funcionar. Se decidió que fuera el primero de los embajadores en órden alfabético. Y como el representante de Colombia era Alberto Zuleta Angel, los americanos interpretaron que su apellido era el segundo, es decir ANGEL, y Colombia obtivo por unas horas un cargo que inmediatamente, como corresponde a nuestra manía de exagerar, fué llamado por la prensa nacional, "la presidencia del mundo".

Otra vez Panama

Y hablando de Panamá, entre las leyendas del ideario latinoamericano figura con destacadas letras la devolución del Canal realizada durante el gobierno del General Omar Torrijos. Se elogia lo que se considera un logro excepcional, obtenido a base de estrategia y negociación. Pero yo recuerdo haber hablado con juristas panameños en ese tiempo, y su visión del asunto era muy diferente. Decían ellos que todo había sido fraguado por los americanos que querían deshacerse de un Canal que ya no tenía mayor importancia estratégica ni económica. Ello porque los grandes barcos de hoy, tanto militares como comerciales simplemente no cabían en el canal; tal es el caso de los grandes petroleros, por ejemplo.
Afirmaban también que nunca como en la época del general habían reinado con más libertad los intereses financieros norteamericanos y que la política gubernamental se orientaba firmemente en el sentido indicado por Washington.
Además, en una era de clara descolonización, tarde o temprano Washington se vería confrontado por razón de la cesión "a perpetuidad" de la zona del Canal, que la convertía de hecho en un territorio norteamericano dentro de Panamá. Además, la cuestión de la soberanía de este último país siempre había sido ambigua.
De otra parte, ya habían venido presentandose dificultades que anticipaban una crisis que por ello parecía inevitable. Así, venía ocurriendo desde 1.964; el 9 de enero de ese año, bautizado el Día de los Mártires, estudiantes que reclamaban el retorno de la Zona del Canal a la República de Panamá, pretendieron izar la bandera panameña en jurisdicción americana, sin lograrlo, lo que dió inicio a grandes manifestaciones que culminaron con la muerte de 22 personas del lado panameño y 4 ó 5 del lado norteamericano. En adelante hubo constantes problemas, y críticas de los demás paises.
Todo ello convenció a Washington de que era mejor llegar a un acuerdo que garantizara derechos a los EE. UU. Se firmó entonces el tratado Torrijos-Carter


mediante los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977, se abolió el territorio en 1979 y se convirtieron en las Áreas Revertidas del Canal de Panamá, que tenían un control estadounidense en conjunto con el control panameño, y que gradualmente dichas áreas serían transferidas a la República de Panamá, proceso que concluiría el 31 de diciembre de 1999.

Noriega

No me parece justa la extradición del General Noriega a Francia por los Estados Unidos. Creo que en su caso han primado las consideraciones políticas por encima de las jurídicas. Noriega ya pagó una condena prolongada en norteamérica y las razones de su traslado a Francia para ser juzgado por lavado de dinero no son nada convincentes. Hay que recordar que Noriega fué depuesto de la Presidencia de su país tras una invasión del ejército de Estados Unidos en una maniobra descarada y prepotente, muestra de la peor forma de imperialismo. El hecho de que Noriega fuese un criminal y quizas hasta un asesino (se le imputa el crimen de Hugo Spadafora), no autorizaba a que un país extranjero arrasara con Panamá como si no fuera más que una colonia del poder imperial. Sus problemas debían ser resueltos por los panameños y no a través de una intervención atrabiliaria. Fué el 20 de diciembre de 1989 cuando, como se dijo, el ejército del los Estados Unidos invadió la Ciudad de Panamá con el propósito de capturar al General Manuel Antonio Noriega, comandante en jefe de la Fuerzas de Defensa, quien era acusado de narcotráfico en tribunales Norteamericanos. Como resultado de esa acción militar el barrio del Chorrillo, donde se encontraba la comandancia de las Fuerzas de Defensa de Panamá, fue destruido en gran parte.
Pero despues de la invasión, a Noriega no se lo trató como delincuente sino como "prisionero de guerra" para poder aplicarle una pena mayor, y se lo condenó efectivamente a 40 años de prisión, que le fueron rebajados por buen comportamiento y cuando para los Estados Unidos ya carecía de toda importancia.
Ahora pretenden, según parece, evitar que regrese a Panamá, donde sería condenado nuevamente, pero cuyo gobierno lo considera un personaje incómodo, según dicen, por la existencia de nostálgicos de su régimen. La solución ? enviarlo a Francia, otro país extraño para el general, donde seguramente, caerá irremediablemente en el olvido definitivo.

La banda silenciada

El Tiempo trae hoy una información banal, en apariencia, sobre la ciudad, en donde se cuenta que los vecinos de un colegio lograron que la administración distrital les prohibiera a los jóvenes de la banda de música que ensayaran por la tarde. Y digo que es una información aparentemente banal porque creo que, en realidad, ella demuestra cláramente la mentalidad de las gentes de los estratos altos de la capital. Esas son personas que se creen dotadas de unos fueros aristocráticos que los ponen por encima de los demás seres mortales. Gente, seguramente de cierta edad, que no soporta el espectáculo mismo de la juventud porque les recuerda sus frustraciones y melancolías.
En los países desarrollados, donde la tercera edad es ampliamente mayoritaria se respira ese aire de solemnidad y silencio impueso a la juventud para que respete el domitar de la senectud. Allá ellos con sus sociedades aburridoras e intolerantes.
Pero aquí, donde los jóvenes son la inmensa mayoría de la sociedad, darle gusto a esos vejetes inútiles es un atropello.
Quienes arriesgan diariamente su futuro son los jóvenes, y por eso tienen derecho a imponerle sus gustos a los otros, los intolerantes y caducos.

sábado, 1 de septiembre de 2007

El futuro puede ser de La India

Es curioso que la mayoría de la gente que escribe en la prensa habla de China como si fuera la única gran superpotencia que se está formando en el mundo, y se olvida casi por completo de La India. Un país con 1.120 millones de habitantes, ese otro verdadero continente por sí solo, padece el estigma de una leyenda tan generalizada como falsa: la de que toda su gente vive en la más abyecta miseria. Es una imágen potencializada, entre otras cosas, por las leyendas, películas y fotos de fakires, de vacas sagradas circulando por entre multitudes de miserables semidesnudos, de su extraño y complejo sistema de castas, y de la Madre Teresa, de cuya muerte, entre otras cosas se cumplen diez años en estos días, cuidando con sus hermanas de comunidad a los enfermos y hambrientos de Bombay ( o Mumbai ?).
Todo lo que aparece en ese cuadro es cierto, pero no es toda la verdad. India tiene algunos de los más renombrados institutos tecnológicos del mundo, tecnología nuclear, una industria mucho más desarrollada de lo que se cree, en el campo textil, químico, alimentario, del acero, los transportes, elpetróleo y sus derivados, la maquinaria pesada, incluso la industria automóvil y, en los últimos años el campo del sofware. La circunstancia de que uno de los idiomas nacionales sea el Inglés le ha dado a los hindúes una gran ventaja sobre otros países en este último campo y en el de los servicios: muchas empresas norteamericanas son atendidas frente a los clientes por jóvenes de esa nación a través del teléfono e internet.
Pero hay más; con una clase media de más de 200 millones de personas, la economía hindú crece vigorosamente. Y además, a diferencia de China, es un país democrático.
Tiene muchas fallas sin duda, pero merece más atención.