miércoles, 8 de agosto de 2007

El placer de enflaquecer

Un grupo francés de estudio sobre la obesidad y el sobrepeso, el GROS (Groupe de réflexion sur l'obesité et le surpois) le pregunta a varios científicos "-Para qué sirve el gusto ?" su respuesta es que el comer con placer también puede contribuir a enflaquecer. El argumento es que "el gusto juega un rol fundamental en la regulación fisiológica enviando al cuerpo señales de saciedad", en palabras de Virginie Lanouguère-Bruneau, antropóloga. Y según el observatorio Cidil de h'abitos alimentarios (OCHA) las sensaciones agradables aportadas por la comida contarían (casi) tanto como las cantidades ingeridas. La razón ? los solos placeres inducidos por la visión de un delicado manjar, el aroma de un plato tentador o el goce de la papilas embriagadas de gusto pueden poner fin a las ganas de comer, explica Ulla Menneteau, dietista.
Una información científica alentadora para quienes se torturan en busca de mejor figura con comidas incoloras, inodoras e insaboras. . .

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